Gobierno de Trump cancela 13 rutas y afecta la operación de aerolíneas mexicanas

13 rutas

El Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) anunció la cancelación de 13 rutas operadas por aerolíneas mexicanas hacia su territorio, medida que impacta de forma directa la conectividad aérea y las proyecciones financieras del sector nacional. La decisión, emitida por el secretario de Transporte Sean Duffy, responde al presunto incumplimiento del Acuerdo de Transporte Aéreo firmado entre México y Estados Unidos en 2015.

Impacto operativo y económico de las 13 rutas canceladas

El DOT determinó eliminar los servicios combinados entre Estados Unidos y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), lo que implica la suspensión de operaciones actuales y futuras hacia ese destino. Además, congeló cualquier expansión de servicios de aerolíneas mexicanas hacia el Aeropuerto Internacional Benito Juárez (AICM).

La medida afecta directamente a Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus. Las rutas canceladas incluyen los vuelos de Aeroméxico entre Ciudad de México y San Juan, Puerto Rico, así como las operaciones desde el AIFA hacia Houston y McAllen. También se suspenden los servicios de Volaris entre la capital mexicana y Newark, Nueva Jersey.

De igual forma, Viva Aerobus dejará de operar vuelos planificados desde el AIFA hacia Austin, Nueva York-JFK, Chicago-O’Hare, Dallas/Fort Worth, Denver, Los Ángeles, Miami, Orlando y Houston. La suspensión se aplicará gradualmente entre octubre y diciembre, una temporada considerada de alta demanda turística.

En términos económicos, la pérdida de estas 13 rutas representa una reducción estimada de 12% en los ingresos internacionales de las aerolíneas mexicanas durante el último trimestre de 2025, según analistas del sector. Además, el impacto se refleja en la disminución del flujo de pasajeros hacia Estados Unidos, que concentra cerca del 70% de los viajes internacionales desde México.

Por otra parte, la decisión implica un ajuste logístico para las aerolíneas, que deberán reubicar recursos y personal, rediseñar itinerarios y negociar nuevos acuerdos bilaterales de operación con aeropuertos estadounidenses. Las empresas evalúan alternativas que permitan mantener su competitividad en el mercado transfronterizo.

Asimismo, el DOT señaló que la medida busca garantizar condiciones equitativas para las aerolíneas estadounidenses, luego de que México modificara en 2022 las franjas horarias del AICM y ordenara la reubicación de las operaciones de carga de aerolíneas estadounidenses al AIFA. Según el organismo, estos cambios alteraron los compromisos establecidos en el acuerdo aéreo bilateral.

Reacciones del sector y medidas del gobierno mexicano

El anuncio generó preocupación entre los operadores del sector aéreo nacional. Aeroméxico informó que revisa la resolución del DOT y evalúa las acciones legales y diplomáticas correspondientes. Volaris y Viva Aerobus señalaron que ajustarán su programación para mitigar los efectos de la suspensión y mantener su presencia en el mercado estadounidense mediante rutas alternas.

El impacto trasciende la pérdida de rutas. Los ingresos por turismo y carga aérea entre México y Estados Unidos superan los 12 mil millones de dólares anuales. La cancelación de las 13 rutas implica una posible reducción de 4% en el intercambio comercial vinculado al transporte aéreo, según estimaciones de la Cámara Nacional de Aerotransportes (CANAERO).

El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), informó que iniciará un diálogo técnico con las autoridades estadounidenses para revisar el cumplimiento del acuerdo de 2015 y evaluar mecanismos de compensación que garanticen el equilibrio operativo.

El especialista Rogelio Rodríguez, académico de la UNAM, consideró que la respuesta mexicana deberá priorizar la estabilidad del tráfico aéreo y la preservación de las rutas comerciales más rentables. En su análisis, el veto del DOT puede derivar en un reajuste de los acuerdos bilaterales de aviación que modifique las condiciones de competencia para las aerolíneas mexicanas.

Solicitud de empresarios

Por su parte, el sector privado solicitó que las negociaciones incluyan la participación de las cámaras empresariales y los operadores aéreos, a fin de construir una estrategia conjunta para recuperar los niveles de conectividad previos a la decisión estadounidense.

El escenario se agrava por la proximidad del cierre del año fiscal y la temporada alta de invierno, en la cual las aerolíneas mexicanas concentran una parte relevante de sus ingresos internacionales. Los directivos del sector prevén un impacto acumulado de hasta 150 millones de dólares por la suspensión de las 13 rutas, sin contar los costos de reacomodo logístico y renegociación de permisos.

Mientras tanto, el DOT dejó abierta la posibilidad de revertir la medida si México restablece plenamente las condiciones del acuerdo aéreo de 2015. No obstante, el organismo no estableció plazos específicos para una revisión ni mecanismos de restitución inmediata de las rutas canceladas.

La Casa Blanca advirtió que la decisión se enmarca en una revisión más amplia de los compromisos comerciales con México. La medida coincide con la próxima expiración de la tregua arancelaria del 1 de noviembre, lo que podría generar nuevos roces diplomáticos si no se logra un consenso en materia de aviación civil.

La administración de Claudia Sheinbaum enfrenta el reto de equilibrar las relaciones bilaterales con Estados Unidos sin afectar la competitividad del sector aéreo. El análisis técnico sobre el cumplimiento del acuerdo de 2015 será determinante para establecer la posición mexicana en las negociaciones futuras.

Con ello, las aerolíneas mexicanas ajustan sus estrategias ante un entorno que demanda flexibilidad y coordinación institucional. El desenlace de las gestiones diplomáticas y regulatorias definirá si las 13 rutas podrán restablecerse en el corto plazo o si marcarán una nueva etapa en las relaciones aéreas entre ambos países.

    Comparte esta nota

    Scroll al inicio