Mexicana de Aviación acumula un costo cercano a 38 mil millones de pesos para el erario desde su relanzamiento y puesta en operación. La cifra contempla compromisos multianuales y asignaciones del proyecto, mientras la aerolínea registra pérdidas y mantiene menos del 1% del mercado aéreo nacional.
El dato marca el principal desafío financiero de la empresa hacia el corto plazo: Mexicana de Aviación continúa necesitando recursos públicos mientras su operación no alcanza el punto de equilibrio señalado por sus propias cifras de pérdidas.
Indice
Mexicana de Aviación: cuánto le cuesta al país
El proyecto concentra recursos en diferentes conceptos. La compra de la marca requirió 816 millones de pesos, mientras que la puesta en marcha durante 2023 implicó otros 4 mil 200 millones de pesos para infraestructura y logística inicial.
A esto se suma el contrato plurianual con Embraer para adquirir 20 aviones nuevos, cuyo monto ronda los 20 mil 871 millones de pesos.
Los subsidios representan otro componente relevante del costo para el erario. En 2024, la aerolínea recibió 8 mil 340 millones de pesos, mientras que en 2025 el monto destinado alcanzó 11 mil 140 millones.
Para 2026, los apoyos presupuestales suman 2 mil 438.9 millones de pesos, de acuerdo con la información proporcionada, debido al déficit operativo.
La cifra acumulada cercana a 38 mil millones requiere una precisión: no representa exclusivamente dinero ya gastado, porque incorpora compromisos multianuales y asignaciones totales relacionadas con el proyecto.
Las pérdidas mantienen la presión financiera
Mexicana de Aviación pierde en promedio 2.5 millones de pesos diarios.
Durante 2025, las pérdidas alcanzaron 941 millones de pesos. En el primer semestre de 2026, la empresa acumuló otros 513 millones de pesos.
Estos datos muestran que el reto inmediato no consiste únicamente en mantener las operaciones, sino en reducir las pérdidas que obligan a destinar recursos públicos.
Mexicana de Aviación enfrenta un mercado inferior al 1%
La participación de la aerolínea permanece por debajo del 1% del mercado aéreo nacional.
Al mismo tiempo, la fuente señala que transportar a cada pasajero cuesta más del doble de lo que Mexicana de Aviación obtiene por su boleto.
Ese dato coloca la relación entre costos e ingresos como uno de los puntos centrales para entender el futuro cercano de la empresa. Mientras esa diferencia persista, la operación mantiene presión sobre los recursos públicos destinados a la aerolínea.
¿Cuál es el futuro cercano de Mexicana de Aviación?
Con la información disponible, el corto plazo de Mexicana de Aviación está marcado por tres elementos: continuidad de los apoyos presupuestales, pérdidas operativas y una participación de mercado inferior al 1%.
La empresa cuenta además con un compromiso plurianual para incorporar 20 aviones nuevos, con un valor aproximado de 20 mil 871 millones de pesos. Por tanto, el proyecto todavía contempla recursos importantes más allá de los gastos iniciales de 2023.
El punto crítico será la evolución de sus pérdidas. La fuente reporta una merma promedio de 2.5 millones de pesos diarios, además de los 941 millones de pesos registrados durante 2025 y los 513 millones correspondientes al primer semestre de 2026.
¿Qué tendría que cambiar?
A partir de las cifras disponibles, el principal indicador a observar será la capacidad de la aerolínea para cerrar la brecha entre lo que cuesta transportar a sus pasajeros y lo que obtiene mediante la venta de boletos.
No se plantea una fecha para alcanzar rentabilidad ni establece un escenario sobre cuándo podrían terminar los apoyos públicos. Por ello, cualquier proyección más allá de estos datos requeriría información adicional.
Lo que sí muestran las cifras es que el modelo todavía representa un costo para el erario y mantiene un déficit operativo, mientras su participación en el mercado continúa por debajo del 1%.
El costo de Mexicana de Aviación seguirá bajo observación
El futuro cercano de la aerolínea dependerá, según los indicadores disponibles, de cómo evolucionen sus pérdidas, sus ingresos por pasajero y su participación de mercado.
Mientras tanto, el proyecto mantiene compromisos financieros relevantes. Solo el contrato para adquirir 20 aeronaves nuevas contempla alrededor de 20 mil 871 millones de pesos, a los que se suman los recursos destinados a operación, infraestructura y otros conceptos.
Por ello, los cerca de 38 mil millones de pesos vinculados con Mexicana de Aviación constituyen el dato central para dimensionar el costo del proyecto para el país, con la precisión de que esa cantidad incluye compromisos multianuales y asignaciones que no necesariamente equivalen a recursos ya desembolsados.
Cifras en síntesis
- 38 mil millones de pesos: costo cercano para el erario considerando compromisos multianuales y asignaciones del proyecto.
- 816 millones de pesos: compra de la marca.
- 4 mil 200 millones de pesos: puesta en marcha en 2023.
- 20 mil 871 millones de pesos: contrato plurianual para adquirir 20 aviones.
- 8 mil 340 millones de pesos: recursos recibidos en 2024.
- 11 mil 140 millones de pesos: recursos destinados en 2025.
- 2 mil 438.9 millones de pesos: apoyos presupuestales para 2026.
- 2.5 millones de pesos diarios: pérdida promedio.
- 941 millones de pesos: pérdidas de 2025.
- 513 millones de pesos: pérdidas durante el primer semestre de 2026.
- Menos de 1%: participación en el mercado aéreo nacional.
La lectura hacia adelante
La información disponible apunta a un escenario inmediato en el que Mexicana de Aviación seguirá requiriendo recursos mientras mantenga pérdidas operativas y una participación de mercado inferior al 1%.
La variable clave será si esos indicadores mejoran. Los datos disponibles no permite determinar cuándo ocurrirá ni si la empresa alcanzará rentabilidad, pero sí establece el punto de partida: pérdidas diarias, apoyos presupuestales y compromisos multianuales que mantienen el costo del proyecto sobre las finanzas públicas.
Desde hace 15 años me he dedicado al periodismo turístico. Entusiasta de los viajes, la gastronomía, los deportes, comunicólogo de profesión, siempre motivado por descubrir nuevos lugares, sus costumbres y tradiciones.
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