En la Ciudad de México, El Café del Viajero acaba de dar un paso que podría transformar la forma en que muchas personas se relacionan con el turismo: convertirse en una cafetería con agencia de viajes integrada.
La experiencia de tomar un café mientras se planea una escapada de fin de semana o incluso un viaje internacional ya no será solamente una idea romántica para viajeros.
El proyecto encabezado por Jessica De La Cruz, creadora de El Café del Viajero, inicia una nueva etapa al sumar el respaldo operativo de Far Away, agencia con más de 17 años de experiencia en viajes personales, corporativos, grupos, congresos y convenciones, bajo la dirección de Farlet Navarro.

La apuesta busca convertir al café no solamente en un espacio gastronómico o de convivencia, sino en un auténtico punto de encuentro para viajeros donde, además de desayunar o asistir a actividades sociales, los visitantes podrán cotizar y adquirir excursiones, escapadas nacionales y viajes internacionales.
Café del Viajero: nació en pandemia y terminó creando una comunidad
La historia de El Café del Viajero comenzó en 2020, en medio de la incertidumbre provocada por la pandemia. Jessica De La Cruz, quien ya trabajaba en el sector turístico, decidió reinventarse cuando la industria parecía completamente detenida.
“Que la gente que hoy no puede viajar, viaje a través de la comida y la bebida”, recuerda Jessica sobre la idea original que dio vida al concepto.
El proyecto arrancó literalmente “a pulmón”, aprovechando mobiliario y equipos provenientes de cafeterías que habían cerrado durante la crisis sanitaria.
El local abrió en noviembre de 2020, aunque apenas un mes después volvió el cierre de actividades, obligando al negocio a sobrevivir inicialmente mediante entregas a domicilio.
Con el tiempo, la propuesta comenzó a llamar la atención del barrio gracias a una carta inspirada en sabores internacionales. Uno de los productos que se convirtió en insignia del lugar fue el “chivito uruguayo”, un sándwich inspirado en Uruguay adaptado con ingredientes mexicanos.
Sin embargo, el verdadero diferenciador del concepto terminó siendo otro: construir comunidad alrededor de los viajes.
De Café del Viajero a club social de viajeros
Con el paso de los años, El Café del Viajero dejó de ser únicamente una cafetería temática para transformarse en un espacio social donde viajeros, agencias, grupos y amantes de otras culturas comenzaron a reunirse constantemente.
Uno de los fenómenos más exitosos fue el club de conversación en inglés, que pasó de realizarse un día a la semana a operar tres veces semanalmente debido a la demanda.
También comenzaron a organizar dinámicas y eventos diseñados específicamente para conectar personas a través de los viajes.
Jessica relata que incluso muchas agencias utilizaban el café para entregar documentación a viajeros, mientras que algunos grupos se reunían ahí antes y después de sus viajes para compartir experiencias y fotografías.

“Se fue convirtiendo más como de cafetería a un club social”, explica.
Hoy, el proyecto cuenta con una comunidad consolidada de clientes frecuentes, principalmente entre los 28 y 45 años, aunque también con presencia importante de viajeros mayores. Según Jessica, algunos clientes incluso han construido amistades y relaciones sentimentales dentro del espacio.
El salto natural: vender viajes dentro del café
Después de cinco años construyendo comunidad, la siguiente evolución parecía inevitable.
Jessica reconoce que durante mucho tiempo evitó comercializar viajes directamente porque sentía que no contaba con la infraestructura adecuada para operar profesionalmente boletos, hospedajes o paquetes turísticos.
La alianza con Far Away cambió completamente ese escenario.
“Era un salto natural que se tenía que dar eventualmente”, afirma.
Gracias a esta colaboración, El Café del Viajero ahora contará con soporte especializado para ofrecer desde boletos de avión y hospedajes hasta excursiones y viajes grupales nacionales e internacionales.
La operación incluirá atención digital permanente mediante códigos QR dentro del café, además de citas presenciales para viajeros que requieran asesoría personalizada.
“Descubre Turquía”, uno de los primeros viajes internacionales
Uno de los primeros productos internacionales impulsados por la alianza entre El Café del Viajero y Far Away será “Descubre Turquía”, un viaje diseñado para acercar destinos internacionales a públicos que normalmente no considerarían este tipo de experiencias.
Jessica adelantó que uno de los objetivos será ofrecer alternativas accesibles sin perder calidad.
“Queremos crear paquetes que yo sé que son los que comprarían mis clientes”, explica
Destacando la intención de impulsar escapadas frecuentes, excursiones accesibles y viajes internacionales atractivos para nuevos viajeros.
La estrategia combinará viajes internacionales, excursiones de un día y experiencias locales pensadas para distintos presupuestos.
Xochimilco al amanecer en kayak y experiencias locales
Además de viajes internacionales, El Café del Viajero también fortalecerá su oferta de excursiones locales y escapadas de corta duración.
Entre las experiencias ya mencionadas destaca “Xochimilco al Amanecer en Kayak”, una actividad diseñada para quienes buscan conectar con la ciudad desde una perspectiva diferente.
El concepto apunta a un turismo mucho más social y experiencial, donde el viaje no solamente es el destino, sino también las conexiones humanas que ocurren alrededor de él.
Jessica incluso prepara nuevas dinámicas como “100 viajeros dijeron”, un concurso inspirado en programas de trivia que buscará reunir a personas solteras o viajeros que quieran conocer nuevas amistades mientras participan por actividades turísticas y experiencias.

Gastronomía inspirada en el mundo
La identidad gastronómica seguirá siendo uno de los pilares del proyecto.
La carta de El Café del Viajero incluye bebidas y alimentos inspirados en distintas partes del mundo, incluyendo recetas que Jessica descubrió personalmente durante sus viajes.
Uno de los ejemplos más llamativos es el “Coconut Coffee”, inspirado en Vietnam, una bebida de coco y café que la creadora del concepto perfeccionó después de probarla repetidamente durante un viaje por Asia.
A ello se suman desayunos tradicionales mexicanos, bowls saludables y especialidades internacionales que mantienen la esencia de “viajar a través de la comida”.
Una visión que apunta a crecer
Aunque Jessica reconoce que operar un negocio físico es complejo, también admite que le gustaría replicar el concepto en más puntos de la Ciudad de México e incluso expandirlo en el futuro.
La idea sería mantener la esencia comunitaria del proyecto: cafeterías donde se vendan viajes, existan clubes de conversación y se construyan conexiones entre viajeros.
Por ahora, El Café del Viajero parece haber encontrado un nicho muy particular dentro de la industria turística: convertirse en un híbrido entre cafetería, comunidad y agencia de viajes.
Una fórmula que, en tiempos donde las experiencias y las conexiones personales pesan cada vez más en las decisiones de consumo, podría marcar una tendencia interesante dentro del turismo urbano en México.
Ubicación: Obrero Mundial #240, Narvarte BJ.
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Periodista y columnista especializado en turismo y negocios. 18 años de experiencia reseñando industria turística y destinos. El algoritmo vende, yo explico.
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