En el marco de la presentación oficial de la Ruta de la Fe, conversamos con la Mtra. Sujeyl Alvarado Flores, Directora de la Oficina de Convenciones y Visitantes (OCV) de Torreón.
La iniciativa, que une a Monterrey, Parras y Torreón, busca consolidar un producto turístico innovador en el norte del país, combinando espiritualidad, cultura y desarrollo regional.
En esta entrevista, Alvarado comparte los antecedentes del proyecto, sus metas de crecimiento y la manera en que esperan posicionar a la Ruta de la Fe como un referente del turismo religioso y cultural en México.
Entrevista con Sujeyl Alvarado:
– Cuéntanos un poco el antecedente de la Ruta de la Fe y qué indicadores los llevaron a impulsarla.
La Ruta de la Fe nace en Torreón, desde la OCV, con la intención de ofrecer a los visitantes de negocios una actividad diferenciada dentro de la oferta turística.
Nuestro punto de partida fue el Cristo de las Noas, nuestro principal ícono religioso y turístico. Cuando este se complementa con Puerto Noas –un espacio de recreación y gastronomía– y con el Teleférico, vimos que teníamos una fortaleza clara.
De ahí surgió la idea de articular una ruta basada en la fe y la espiritualidad, y más adelante se sumaron Parras y Monterrey.
– ¿Qué fortalezas aporta cada ciudad a la Ruta de la Fe?
Aunque la iniciativa nació en Torreón, no se trata de un liderazgo unilateral. Cada destino encabeza la ruta desde su propia fortaleza: Monterrey aporta su conectividad y la riqueza de sus basílicas; Parras, su tradición religiosa y cultural ligada al Santo Madero y la ruta del vino; y Torreón, el Cristo de las Noas como emblema espiritual.
La unión de estas fortalezas hace que la ruta sea sólida y única, afirmó Sujeyl Alvarado
– ¿Podemos decir que es un producto innovador en el norte de México?
Definitivamente. En el norte no tenemos tantas peregrinaciones continuas como en el centro o sur del país. Aquí la fe se vive en torno a figuras como la Virgen de Guadalupe o San Judas, pero no tanto en recorridos organizados.
La Ruta de la Fe abre esa posibilidad, sumando al norte un producto innovador que complementa su vocación industrial, de congresos y de negocios. Queremos que el norte tenga otra razón poderosa para atraer visitantes.
– ¿Tienen un número meta de crecimiento para el primer año?
Sí. Queremos crecer al menos un 5% en visitantes dentro del segmento religioso y cultural al cierre de 2025. Además, nos hemos propuesto movilizar entre siete y ocho autobuses por mes, ya sea desde Monterrey o desde Torreón.
Es un compromiso real y medible que refleja el trabajo conjunto de los tres destinos.
– ¿Qué papel juegan los touroperadores y agencias de viaje en este proyecto?
Fundamental. Los touroperadores son nuestro primer enlace y hemos trabajado directamente con ellos desde el diseño de la ruta. No es un proyecto teórico, sino planeado y programado en conjunto.
La siguiente etapa es traer la propuesta a la Ciudad de México, sentarnos con agencias de viaje y transportistas, y lograr que la Ruta de la Fe se incorpore en sus catálogos de recorridos nacionales.
Multisegmento
– ¿La Ruta de la Fe está pensada para un público específico o es multisegmento?
Es incluyente, pero en una primera etapa está más enfocada en grupos organizados: comunidades parroquiales, asociaciones y redes de pastoral de turismo religioso.
Queremos que, al igual que hoy existen recorridos a la Basílica de Guadalupe u otros santuarios, se incorpore también la Ruta de la Fe en su catálogo de viajes.
– ¿Qué mensaje darías a los organizadores de grupos y peregrinaciones en México?
Queremos hacerles fácil el camino. Hemos creado un micrositio: larutadelafe.com, donde cualquier persona puede organizar su recorrido, ya sea contratando con operadores locales o de manera independiente.
La idea es que exista siempre una opción flexible, adaptable al presupuesto y al tiempo disponible. La Ruta de la Fe debe ser accesible y estar al alcance de todos.
Así Sujeyl Alvarado Directora de la Oficina de Convenciones y Visitantes (OCV) de Torreón concluye que La Ruta de la Fe es más que un recorrido turístico: es una apuesta estratégica para diversificar la oferta del norte del país, fortalecer la identidad regional y abrir nuevas oportunidades económicas a través del turismo religioso.
Con metas claras y una alianza sólida entre Monterrey, Parras y Torreón, el proyecto se perfila como el gran referente de turismo espiritual del norte de México.

Periodista y columnista especializado en turismo y negocios. 15 años de experiencia reseñando industria turística y destinos.
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