La Inversión inmobiliaria en 2026 muestra continuidad en las decisiones de capital, luego de que inversionistas confirman planes de mantener o ampliar posiciones dentro de un contexto económico con señales de mayor estabilidad.
De acuerdo con resultados presentados por CBRE México, ocho de cada diez participantes planean sostener o aumentar su exposición inmobiliaria durante 2026, reflejando confianza en el mercado nacional.
El estudio corresponde a la Encuesta de Sentimiento de Inversión en México al primer trimestre de 2026, levantada entre noviembre y diciembre de 2025, con énfasis en estrategias, sectores y mercados prioritarios.
Asimismo, el análisis señala que la Inversión inmobiliaria en 2026 se apoya en expectativas de inflación contenida y en una política monetaria que podría presentar ajustes menos restrictivos.
Entre los hallazgos centrales, destaca que el 83 por ciento de los inversionistas mantendrá o incrementará su inversión frente al año previo, bajo un enfoque de disciplina financiera.
Este comportamiento se explica por un entorno que combina estabilidad macroeconómica con ajustes graduales en costos de financiamiento, elementos que influyen en decisiones de asignación de capital.
El reporte identifica al sector industrial, particularmente Transporte y Logística, como el principal motor de crecimiento, reforzando la posición del real estate industrial dentro del portafolio institucional.
En contraste, Oficinas y Retail muestran señales de estabilización, lo cual sugiere un periodo de ajuste operativo más que de expansión acelerada dentro de esos segmentos.
Impulsores de inversión son positivos
En términos de impulsores de inversión, los participantes destacan la reducción en costos de deuda y mejores perspectivas de renta, apoyadas por una oferta controlada y demanda ocupacional constante.
Además, el interés creciente en infraestructura industrial y digital permite una evaluación financiera más precisa, con énfasis en creación de valor y selección de proyectos viables.
Aunque persisten factores externos como decisiones de banca central y escenarios geopolíticos, las preocupaciones disminuyen frente a 2025, según percepciones recogidas en el estudio.
Con una inflación cercana a 3.6 por ciento y una expectativa de crecimiento del PIB de 1.2 por ciento para 2026, el entorno favorece operaciones selectivas.
En ese contexto, la Inversión inmobiliaria en 2026 se orienta hacia ejecuciones más cuidadas, con alineación de precios y transacciones enfocadas en valor tangible.
Respecto a asignación de capital, 59 por ciento de los inversionistas prevé mantener niveles actuales en bienes raíces, mientras 37 por ciento planea incrementarlos durante el año.
Destaca que uno de cada cinco inversionistas busca aumentos superiores a diez por ciento, lo que indica un cambio hacia estrategias con mayor convicción.
Las reducciones en asignación permanecen marginales, alrededor de dos por ciento, lo que confirma una visión general de continuidad más que de repliegue.
Estrategias de estabilidad patrimonial
En cuanto a estrategias, los enfoques Opportunistic y Core encabezan preferencias, conformando un esquema mixto que combina rendimiento potencial con estabilidad patrimonial.
Este modelo permite asumir riesgos calculados en activos con mayor retorno, mientras se conserva una base de propiedades con flujos predecibles.
Por sectores, Industrial y Logística concentran 35 por ciento de las preferencias, respaldados por absorciones netas superiores a dos millones de metros cuadrados recientes.
Retail y Data Centers avanzan como opciones de diversificación, con participaciones de 18 y ocho por ciento, respectivamente, en respuesta a cambios en consumo y digitalización.
Las tasas de capitalización permanecen estables frente a inicios de 2025, lo que sugiere equilibrio de mercado y disciplina en precios de compraventa.
Sin embargo, se observa ligera expansión en segmentos como Industrial, Logística, Retail y Hoteles de Negocios, generando oportunidades puntuales de rendimiento.
En cuanto a mercados, Ciudad de México se mantiene como principal destino de capital inmobiliario, mientras Monterrey conserva estabilidad en flujos de inversión.
Lecturas estratégicas hacia el cierre del ciclo
Desde la perspectiva de Lyman Daniels, presidente de CBRE en México, Colombia y Centroamérica, el mercado entra a 2026 con bases más sólidas.
El directivo señala que disciplina en precios, selectividad en transacciones y foco en sectores estratégicos marcan el rumbo actual del capital inmobiliario.
Por su parte, Santiago Mijares, Head of Capital Markets Mexico, observa una combinación de estrategias Core y Opportunistic para equilibrar riesgo y retorno.
Según su análisis, la estabilidad macroeconómica relativa y la resiliencia de la demanda permiten identificar oportunidades de creación de valor en mercados clave.
La Inversión inmobiliaria en 2026 refleja un ajuste estratégico más que una expansión indiscriminada, con énfasis en análisis, selección y disciplina operativa.
Este enfoque sugiere que el capital prioriza proyectos con fundamentos claros, alineados con tendencias productivas y logísticas del país.
Así, el mercado inmobiliario mexicano transita hacia un periodo donde la toma de decisiones se apoya en datos, escenarios medidos y ejecución controlada.
Información de utilidad para profesionales y empresas de Turismo.
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