El Rally Maya México desarrolló su segunda jornada de actividades en Palenque, Chiapas, dentro de su duodécima edición, con una agenda que articuló automovilismo, logística deportiva y acciones de interacción comunitaria.
Además, el evento mantuvo una programación que combinó recorridos, actividades físicas y encuentros organizativos, lo que permitió observar el alcance operativo del Rally Maya México dentro del calendario turístico nacional.
La jornada inició en el Parque Ecoturístico La Ceiba, donde se realizaron carreras de cinco y dos punto cinco kilómetros, con participación de tripulaciones, acompañantes y residentes locales.
Posteriormente, los equipos acudieron a los hoteles sede para continuar con el registro oficial, un proceso que permitió ordenar tiempos, verificar información y preparar las siguientes actividades del programa general.
Más tarde, el Centro de Atención a Visitantes volvió a concentrar la atención mediante una exhibición de autos clásicos y de colección, abierta al público y vinculada con expresiones culturales locales.
En ese espacio, asistentes y visitantes tuvieron contacto directo con los vehículos participantes, una dinámica que evidenció la dimensión social del Rally Maya México dentro de cada sede anfitriona.
Además, el programa incluyó una visita guiada a la Zona Arqueológica de Palenque, integrando el recorrido automovilístico con espacios de valor histórico reconocidos a nivel internacional.
Rally Maya, mucho más que una carrera
Esta actividad permitió vincular el tránsito del Rally con la difusión del patrimonio cultural, una estrategia recurrente dentro de la planeación general del evento desde ediciones anteriores.
Antes del cierre nocturno, se llevó a cabo la Junta de Tripulaciones, considerada un punto operativo relevante para la coordinación deportiva y la comunicación entre organización y participantes.
Posteriormente, el día concluyó con la Cena de Premiación Best of Show RMM 12, donde se reconocieron aspectos técnicos, diseño y conservación de los automóviles en competencia.
Esta segunda jornada mostró cómo el Rally Maya México articula deporte motor, actividades culturales y procesos organizativos, sin concentrarse únicamente en la competencia vehicular.
Asimismo, la programación evidenció una estrategia que busca posicionar al Rally Maya México como una plataforma con impacto turístico, logístico y comunitario en las regiones que visita.
El desarrollo de actividades en Palenque dejó ver los retos de coordinación entre turismo, patrimonio y automovilismo, un equilibrio que el evento mantiene como parte de su narrativa anual.
Información de utilidad para profesionales y empresas de Turismo.
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