De anfitriones a protagonistas: la industria MICE cambiará la forma de medir el éxito

De anfitriones a protagonistas

De anfitriones a protagonistas resume el cambio de visión que especialistas de la industria de reuniones plantearon durante el panel organizado por IBTM Americas.

El encuentro, moderado por Eleonora García Ferrer, Show Director en RX para IBTM Américas, reunió a representantes de la Ciudad de México, Perú, el Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR) y especialistas en sustentabilidad, quienes coincidieron en que el segmento MICE debe evolucionar para que cada congreso o convención genere un legado medible en los destinos y no solo una derrama económica temporal.

Frente a representantes del sector turístico, organizadores de eventos y medios especializados, los panelistas coincidieron en que el segmento MICE necesita evolucionar hacia un modelo más sustentable, donde el legado pese más que las cifras de asistencia y la ocupación hotelera.

La reflexión reunió a Luis Díaz, presidente del Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR); Carlos Martínez Velázquez, director general del Fondo Mixto de Promoción Turística de la Ciudad de México; Renzo Benavente, responsable del Departamento de Turismo de PROMPERÚ en México.

Y Alejandra González, directora general de ES Eventos Sustentables, quienes coincidieron en que América Latina tiene condiciones para fortalecer su presencia en el mercado global, siempre que el crecimiento vaya acompañado de innovación, colaboración y medición del impacto.

De anfitriones a protagonistas: el legado será el nuevo indicador del éxito

A lo largo del panel apareció una idea de manera recurrente: el éxito de un evento ya no puede medirse únicamente por la cantidad de asistentes.

Para los participantes, un congreso exitoso será aquel que deje conocimiento, fortalezca proveedores locales, impulse el desarrollo económico y genere beneficios permanentes para las comunidades anfitrionas.

Más que competir por llenar recintos, la industria busca ahora demostrar que puede transformar destinos.

Fue precisamente ese cambio de paradigma el que dio sentido al título del panel: dejar de ser únicamente buenos anfitriones para convertirse en protagonistas del desarrollo regional.

El segmento MICE enfrenta el reto de demostrar que también puede ser sustentable

Cuando la conversación giró hacia la sustentabilidad, el consenso fue inmediato.

Alejandra González explicó que el mercado internacional ya no acepta compromisos generales ni discursos de buenas intenciones. Hoy exige evidencia.

Reducir residuos, incrementar el reciclaje, incorporar proveedores locales, promover la inclusión y medir el impacto económico forman parte de los indicadores que los compradores internacionales ya solicitan para elegir un destino.

Pero la conversación fue un paso más allá.

La especialista planteó que la siguiente evolución serán los eventos regenerativos, encuentros capaces no sólo de reducir su impacto ambiental, sino de devolver valor a las comunidades que los reciben.

Más adelante, durante la ronda de preguntas, añadió que América Latina también necesita innovar en la manera de construir y comunicar sus productos turísticos si quiere competir con Europa y Asia, regiones que concentran una parte importante del mercado internacional de congresos.

Más inteligencia de negocios y menos improvisación

Cuando tomó la palabra, Luis Díaz llevó la conversación hacia otro desafío: tomar decisiones con información.

El presidente del COMIR sostuvo que la industria necesita fortalecer la inteligencia de negocios y trabajar de manera coordinada entre autoridades, organizadores y empresas privadas para atraer reuniones internacionales con mayor valor estratégico.

La afirmación encontró respaldo en los números.

Durante la conferencia de prensa posterior al panel informó que en México se realizan más de 340 mil reuniones, una actividad que representa 1.84% del Producto Interno Bruto, de acuerdo con el Barómetro de la Industria de Reuniones.

También adelantó que próximamente se presentarán indicadores por entidad federativa para contar con información más precisa sobre el comportamiento del sector.

Ciudad de México busca convertir el legado del Mundial en una ventaja competitiva

Las intervenciones encontraron un ejemplo concreto cuando Carlos Martínez Velázquez habló del Mundial de Futbol 2026.

Más que centrarse en los días de competencia, el funcionario describió el evento como una plataforma para fortalecer la posición de la capital en la industria internacional de reuniones.

Explicó que la infraestructura desarrollada, la experiencia organizativa y la proyección internacional obtenidas representan una oportunidad para atraer congresos y convenciones durante los próximos años.

En ese contexto anunció que la Ciudad de México trabaja en la creación de un Buró de Convenciones, una herramienta que reunirá información sobre recintos públicos y privados, hoteles y proveedores especializados para facilitar el trabajo de los organizadores internacionales.

Durante la conferencia de prensa de anfitriones a protagonistas también compartió algunos de los resultados económicos atribuidos al Mundial: 4 millones de visitantes, 44 mil millones de pesos en pagos con tarjetas, la creación de 100 mil empleos en junio de 2026 y un incremento de 20% en la recaudación del impuesto sobre hospedaje respecto al mismo mes del año anterior.

Perú propone descentralizar los beneficios del turismo de reuniones

Desde la visión de Perú, el desafío consiste en que la industria llegue a más territorios.

Renzo Benavente explicó que el nuevo aeropuerto internacional de Lima, junto con una mayor conectividad aérea, permitirá ampliar la oferta de congresos e incentivos hacia regiones que hasta ahora no formaban parte del circuito tradicional.

El objetivo, dijo, es que más comunidades participen en los beneficios económicos del segmento MICE.

La inteligencia artificial ya cambió la manera de organizar eventos

Uno de los momentos más dinámicos llegó cuando la conversación giró hacia la inteligencia artificial.

Luis Díaz explicó que las nuevas herramientas ya ayudan a planificar recorridos, distribuir espacios, mejorar la experiencia de los asistentes y optimizar la operación de congresos.

La moderadora, Eleonora García Ferrer, complementó la explicación con ejemplos concretos.

Relató cómo estas tecnologías ya permiten ofrecer traducción simultánea mediante códigos QR, asistentes conversacionales por WhatsApp, análisis del comportamiento de los visitantes y procesamiento de datos para mejorar la experiencia de cada edición.

Sin embargo, advirtió que el uso de estas herramientas también obliga a fortalecer la protección de los datos personales y a establecer reglas claras para su utilización.

El siguiente reto es competir como región

La última pregunta del panel dejó abierta una reflexión.

¿Qué necesita América Latina para competir con Europa y Asia?

Las respuestas coincidieron en una misma dirección.

Más colaboración público-privada.

Más inteligencia de negocios.

Más innovación.

Más sustentabilidad.

Y, sobre todo, una estrategia regional que permita convertir las fortalezas de cada destino en una propuesta conjunta para el mercado internacional.

Cuando concluyó la sesión De anfitriones a protagonistas , la discusión ya no giraba alrededor del número de congresos que puede atraer la región.

El verdadero reto era otro: conseguir que cada reunión deje infraestructura, conocimiento, oportunidades económicas y beneficios sociales que permanezcan mucho después de que el último asistente abandone el recinto.

Y ese, coincidieron los panelistas, será el paso que convierta a América Latina de anfitriona en protagonista de la industria global de reuniones.

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