Luis Díaz

Luis Díaz en el CNIR 2026: “El liderazgo lo construimos todos”

Con una industria que genera alrededor de 443 mil millones de pesos al año, equivalentes a 1.84% del PIB nacional, Luis Díaz Pascual, presidente del Consejo Mexicano de la Industria de Reuniones (COMIR), abrió el XXXII Congreso Nacional de la Industria de Reuniones 2026 en Querétaro con una agenda de cinco prioridades: competitividad, profesionalización, medición, sostenibilidad e innovación.

Ante más de 800 líderes, organizadores, directivos, especialistas y representantes de empresas, Díaz planteó que el sector MICE debe dar un siguiente paso: convertir su peso económico en políticas públicas, inversión, promoción y una mayor capacidad de incidencia en el desarrollo de México.

“El liderazgo lo construimos todos”.

La frase resume el sentido de su discurso. Para el presidente del COMIR, la industria ya demostró que sabe organizar, coordinar, resolver y producir eventos; ahora necesita utilizar esa capacidad para construir una estrategia de mayor alcance.

Luis Díaz pone cinco prioridades para la industria MICE

El planteamiento de Luis Díaz Pascual partió de una pregunta que cambia el foco de la operación cotidiana: ¿qué tan influyente quiere ser la industria de reuniones en el desarrollo económico, turístico y empresarial de México?

Desde esa perspectiva, el presidente del COMIR presentó cinco prioridades que, a su juicio, deben orientar el siguiente paso del sector.

1. Competitividad

México cuenta con destinos, talento y proveedores, pero Luis Díaz señaló que competir internacionalmente exige coordinación, promoción especializada, inteligencia de mercado, incentivos y continuidad.

La prioridad, por tanto, no se limita a contar con infraestructura o capacidad operativa. También implica articular esfuerzos para que los destinos mexicanos puedan competir de manera sostenida por congresos, convenciones, exposiciones, ferias y viajes de incentivo.

2. Profesionalización

La segunda prioridad es la profesionalización.

Díaz explicó que la industria cambia constantemente, mientras los compradores son más exigentes, los asistentes esperan mejores experiencias y los eventos requieren mayor especialización técnica.

Por ello, planteó que capacitar, certificar y actualizar a la cadena de valor y a sus colaboradores debe formar parte de la operación cotidiana del sector.

3. Medición

La tercera prioridad es la medición.

“Lo que no se mide, no lo podemos defender”, sostuvo Díaz al referirse a la necesidad de contar con datos más sólidos, indicadores comparables y evidencia sobre el impacto económico, social, ambiental y reputacional de los eventos.

Para el sector MICE, medir significa generar argumentos que permitan demostrar su aportación y fortalecer su posición ante autoridades, empresas y otros actores.

4. Sostenibilidad

La cuarta prioridad es la sostenibilidad.

Díaz sostuvo que ya no debe considerarse un valor agregado o una moda, sino parte del estándar internacional.

En consecuencia, planteó que los eventos deben ser más responsables, eficientes y comprometidos con las comunidades.

5. Innovación

La quinta prioridad es la innovación, con tecnología, inteligencia artificial y análisis de datos como herramientas que ya modifican la forma de diseñar, operar, promover y evaluar eventos.

Sin embargo, Díaz marcó una diferencia: el reto no consiste en adoptar herramientas por moda, sino en utilizarlas con estrategia para generar mejores decisiones, experiencias y resultados.

Del peso económico a una estrategia nacional

Las cinco prioridades forman parte de una propuesta más amplia.

Luis Díaz Pascual sostuvo que los aproximadamente 443 mil millones de pesos que genera anualmente la industria de reuniones no deben permanecer como una cifra de referencia.

Su planteamiento apunta a convertir ese peso económico en argumentos para impulsar políticas públicas, inversión, promoción y mayor capacidad para el sector.

Además, propuso transformar las experiencias acumuladas por la industria en mejores estándares y convertir su capacidad organizativa en una estrategia nacional de competitividad.

El objetivo que planteó va todavía más lejos: que cada congreso, convención, exposición, feria, viaje de incentivo y boda de destino funcione como una plataforma de conocimiento, negocios, inversión y desarrollo integral para las comunidades.

De esta manera, el discurso trasladó la conversación desde el número de eventos hacia el impacto que éstos pueden producir en los destinos y en la economía.

Una agenda que necesita coordinación

Díaz también puso énfasis en la unidad de la industria.

El presidente del COMIR sostuvo que ninguna asociación, destino, recinto, organizador, proveedor o instancia pública puede impulsar por sí sola el crecimiento del sector.

Por ello, planteó una visión compartida que permita fortalecer la representación ante las autoridades, mejorar las condiciones de competitividad, ampliar la presencia internacional, profesionalizar al sector y apoyar a las nuevas generaciones.

La lógica es clara: si la industria busca mayor influencia, también necesita articular a quienes participan en ella.

Querétaro muestra la dimensión económica del MICE

El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, llevó esa discusión al terreno local durante la inauguración del CNIR 2026.

Kuri destacó que el estado recibió a más de 800 líderes, organizadores, directivos, especialistas y representantes de empresas vinculados con congresos, convenciones, exposiciones, ferias y viajes de incentivo.

Para el gobernador, la actividad MICE genera efectos que rebasan los recintos y hoteles.

Señaló que cada reunión activa agencias, restaurantes, transportistas, comercios, proveedores, montadores, técnicos, productores y trabajadores de distintos sectores.

Además, estimó una derrama económica superior a 40 millones de pesos por la realización del Congreso.

Esos recursos, explicó Kuri, circularán en la economía queretana y llegarán, de una manera u otra, a los hogares del estado.

El destino como parte de la estrategia

Kuri también destacó los elementos con los que Querétaro busca atraer más eventos: ubicación, infraestructura, servicios profesionales y vocación de hospitalidad.

A esa oferta sumó recintos, hoteles, haciendas, casonas, viñedos y gastronomía.

Sin embargo, su mensaje coincidió con uno de los planteamientos centrales de Díaz: la industria de reuniones significa más que ocupar un recinto o llenar habitaciones.

En el caso de Querétaro, el gobernador vinculó directamente los eventos con empleos, negocios, innovación, capacitación y oportunidades para distintos sectores de la economía.

El CNIR como punto de partida

Para Luis Díaz Pascual, el CNIR no debe quedarse en un encuentro anual ni limitarse a revisar lo que la industria ya consiguió.

El presidente del COMIR pidió que el Congreso deje compromisos, agenda y dirección hacia el futuro.

También llamó a convertir las conversaciones y alianzas generadas durante el encuentro en una mayor colaboración.

La apuesta implica mantener una presencia internacional, fortalecer la profesionalización, generar mejores condiciones de competitividad y utilizar datos e innovación para respaldar decisiones.

En ese sentido, las cinco prioridades no aparecen como una lista independiente, sino como piezas de una misma estrategia.

Competitividad, profesionalización, medición, sostenibilidad e innovación apuntan a una industria que quiere demostrar cuánto aporta, mejorar cómo opera y aumentar su capacidad para participar en las decisiones que afectan al turismo y a la economía del país.

El siguiente paso para el sector MICE

El discurso inaugural dejó una tarea concreta para la industria: pasar de reconocer su importancia económica a demostrarla con datos, coordinación y resultados.

Díaz sostuvo que México tiene destinos competitivos, infraestructura, conectividad, talento y capacidad de proveeduría para ocupar una posición más relevante en la industria global de eventos.

Pero también dejó claro que esa posición no se obtiene únicamente con capacidad operativa.

“El liderazgo lo construimos todos”, afirmó.

Así, el XXXII Congreso Nacional de la Industria de Reuniones 2026 comenzó en Querétaro con una agenda que busca que el sector MICE transforme su experiencia acumulada en competitividad, conocimiento, negocios, inversión y desarrollo para los destinos.

👉 Cifras en síntesis

  • 443 mil millones de pesos: valor anual atribuido a la industria de reuniones en el discurso.
  • 1.84%: proporción del PIB nacional que representa la industria, según el discurso.
  • Más de 800: líderes, organizadores, directivos, especialistas y representantes de empresas previstos en el CNIR 2026.
  • Más de 40 millones de pesos: derrama económica estimada por el gobernador de Querétaro para el Congreso.
  • Cinco: prioridades planteadas por COMIR: competitividad, profesionalización, medición, sostenibilidad e innovación.

¿Cuáles son las cinco prioridades de Luis Díaz?

Las cinco prioridades planteadas por Luis Díaz Pascual para la industria de reuniones son competitividad, profesionalización, medición, sostenibilidad e innovación.

Para el presidente del COMIR, estas prioridades deben contribuir a construir una industria más competitiva, preparada y con mayor capacidad de incidir en el desarrollo de México.

El planteamiento quedó sobre la mesa desde la inauguración del CNIR 2026: el reto ya no es sólo organizar eventos, sino demostrar y ampliar su impacto económico, turístico y empresarial.

Publicado por

Gustavo Miranda Jacome

Desde hace 15 años me he dedicado al periodismo turístico. Entusiasta de los viajes, la gastronomía, los deportes, comunicólogo de profesión, siempre motivado por descubrir nuevos lugares, sus costumbres y tradiciones.

Salir de la versión móvil