El turismo sostenible en costas mexicanas se coloca en la agenda pública tras el anuncio de Sectur sobre iCOAST, un proyecto que busca reorganizar decisiones turísticas con criterios ambientales, sociales y económicos en destinos costeros.
Además, la Secretaría de Turismo informó que la estrategia integra cooperación internacional y coordinación institucional, lo que abre un debate sobre cómo el sector turístico articula compromisos globales con realidades locales.
La titular de Sectur, Josefina Rodríguez Zamora, explicó que México impulsa iCOAST para establecer un marco de trabajo que oriente la actividad turística hacia prácticas compatibles con sostenibilidad e inclusión social.
Asimismo, el planteamiento sitúa la prosperidad compartida como eje operativo, lo que implica revisar cómo el turismo distribuye beneficios entre comunidades, empresas y gobiernos en zonas costeras.
iCOAST México se vincula con el Programa Global iCOAST, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, con implementación del PNUMA y liderazgo operativo del PNUD.
En consecuencia, el proyecto se apoya en una arquitectura institucional amplia, donde Pronatura Noroeste ejecuta acciones nacionales junto con dependencias federales y autoridades estatales.
Desde esta perspectiva, el turismo sostenible en costas mexicanas se aborda como una política transversal, no solo como una acción sectorial, lo que plantea retos de coordinación intergubernamental.
El planteamiento oficial señala que el proyecto busca modificar prácticas productivas mediante modelos de bajo carbono, reducción de contaminación y adopción de esquemas de economía circular.
Sin embargo, la implementación de estos enfoques requiere capacidades técnicas, financiamiento y seguimiento, aspectos que suelen definir el alcance real de iniciativas de esta naturaleza.
Alcance territorial y efectos esperados
iCOAST México concentra su aplicación en Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit y Jalisco, entidades con presencia turística costera y ecosistemas marinos relevantes.
Estas regiones concentran actividad económica vinculada al turismo, pero también presión ambiental, lo que coloca al proyecto como un instrumento de equilibrio entre uso turístico y conservación.
De acuerdo con la información oficial, el proyecto plantea una reducción de emisiones con impacto climático equivalente a más de 405 mil toneladas de dióxido de carbono.
Asimismo, el esquema considera la disminución de residuos plásticos, tóxicos y químicos, junto con prácticas de manejo responsable en ecosistemas marinos y zonas costeras.
El beneficio directo estimado alcanza a más de 877 mil personas, con un enfoque que incorpora igualdad de género e inclusión social dentro de procesos turísticos locales.
Este enfoque invita a revisar cómo los proyectos turísticos integran a comunidades en decisiones productivas, más allá de la generación de empleo o derrama económica.
La secretaria de Turismo señaló que iCOAST permite vincular crecimiento turístico con protección ambiental y economías locales, lo que plantea un cambio en narrativas tradicionales del sector.
No obstante, el impacto de esta vinculación depende de mecanismos de medición, rendición de cuentas y continuidad administrativa, factores clave en políticas públicas de largo plazo.
Estado del proyecto y siguientes etapas
El proyecto iCOAST México concluyó su fase de preparación, tras cumplir actividades técnicas y financieras, y presentó su propuesta formal ante el Secretariado del GEF.
Además, el proceso cuenta con carta de endoso del Punto Focal Operativo del GEF en México y aprobaciones internas del PNUMA y PNUD.
Actualmente, la propuesta atraviesa una revisión técnica, etapa que suele definir ajustes operativos y viabilidad financiera antes de su autorización final.
Durante esta fase, agencias internacionales y contrapartes nacionales mantienen coordinación para atender observaciones y ajustar metas ambientales y sociales planteadas.
Una vez aprobada, la implementación iniciará con participación de Sectur, Semarnat, SHCP, gobiernos estatales, sector privado, Mipymes turísticas y comunidades locales.
El diseño contempla fortalecimiento normativo, movilización de financiamiento sostenible, introducción de tecnologías limpias y consolidación de capacidades institucionales.
En este contexto, el turismo sostenible en costas mexicanas se presenta como un proceso gradual que requiere seguimiento continuo para evitar que el enfoque quede solo en el discurso.
El proyecto plantea al turismo como aliado de acción climática y conservación, lo que abre espacio para evaluar resultados conforme avance su ejecución territorial.
Información de utilidad para profesionales y empresas de Turismo.
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