Tarjetas fraudulentas afectan reservas hoteleras

Tarjetas fraudulentas

Tarjetas fraudulentas concentran una parte relevante de los riesgos financieros en la industria hotelera, según datos recientes compartidos por la fintech Zatlas sobre operaciones en hospitalidad.

El informe señala que 37 por ciento de las reservas con pago en destino se realizan con tarjetas fraudulentas, lo que introduce tensiones operativas y financieras para hoteles de distintos tamaños.

Además, del total de reservas asociadas a tarjetas fraudulentas, alrededor de 40 por ciento termina en cancelaciones, mientras otro 10 por ciento deriva en no-shows sin posibilidad de penalización.

Este escenario limita la aplicación de políticas de cobro y afecta la rentabilidad, ya que el hotel mantiene disponibilidad bloqueada sin recibir ingresos asociados.

A este problema se suma que 12 por ciento de las reservas prepagadas mediante agencias de viaje en línea conserva saldos pendientes incluso un año después de la estancia.

La combinación de fraudes, cancelaciones tardías y saldos sin recuperar configura un entorno donde la gestión de cobros se vuelve un factor crítico para la sostenibilidad.

Frente a este contexto, Zatlas plantea el uso de validaciones automáticas de tarjetas desde el momento de la reserva como mecanismo de control preventivo.

Este modelo permite aplicar cobros conforme a políticas hoteleras y recuperar fondos pendientes sin interferir con la operación cotidiana de los establecimientos.

Además, la tecnología propuesta facilita la continuidad de ingresos aun cuando cambian los datos de pago, al automatizar procesos de actualización y verificación.

De manera complementaria, el sistema automatiza el cobro total de saldos pendientes provenientes de intermediarios, lo que reduce dependencias operativas manuales.

Más allá de casos individuales, el impacto de tarjetas fraudulentas adquiere mayor relevancia cuando se analiza el volumen total de transacciones del sector.

En una industria que procesa millones de operaciones anuales, pequeñas fugas financieras recurrentes pueden transformarse en riesgos de carácter estructural.

Durante el primer semestre de 2025, México recibió 15.6 millones de turistas y registró una ocupación promedio de 58.7 por ciento en destinos principales.

Estos indicadores muestran dinamismo, aunque no reflejan directamente las pérdidas asociadas a fallas en los sistemas de cobro y validación de pagos.

La industria hotelera mexicana aporta 8.6 por ciento al Producto Interno Bruto, lo que amplifica el efecto de ineficiencias financieras acumuladas.

Desde la perspectiva de la fintech, los sistemas actuales priorizan facilitar reservas, pero no garantizan el cobro efectivo de todas las estancias.

Cancelaciones tardías, fraudes con tarjetas y saldos pendientes de plataformas online representan pérdidas que, en conjunto, pueden sumar millones de dólares.

Tecnología y recuperación de ingresos

Zatlas afirma que la adopción de herramientas tecnológicas permite eliminar fraudes por más de 500 millones de pesos dentro del sector hotelero.

Asimismo, reporta la recuperación de cartera por más de 40 millones de pesos y una reducción de comisiones superior a 100 millones de pesos.

Estos resultados se asocian con la automatización del cobro de más de 200 mil reservas gestionadas mediante distintos canales de venta.

De acuerdo con la compañía, desde los primeros días de implementación, los hoteles pueden recuperar en promedio 50 mil dólares correspondientes a reservas no cobradas.

Este enfoque sitúa la discusión en la necesidad de fortalecer procesos financieros sin modificar la experiencia del huésped ni los canales de comercialización.

Así, el debate sobre tarjetas fraudulentas se desplaza hacia la capacidad del sector para integrar controles que aseguren ingresos frente al crecimiento turístico.

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