Hay una pregunta que la industria turística mexicana debería hacerse sin alarmismos, pero también sin esconderse detrás de los grandes números: ¿debemos preocuparnos de que la caída del turismo vía aérea a México acumule seis meses consecutivos de interanuales?
México puede romper récords de viajeros internacionales y, al mismo tiempo, tener un problema con el turismo aéreo.
Yo creo que todavía no estamos frente a una crisis, pero sí frente a una señal que merece atención.
Porque mientras los grandes indicadores continúan creciendo, debajo de ellos está ocurriendo algo que no deberíamos minimizar: México está recibiendo menos turistas internacionales por avión, precisamente el segmento que genera la mayor parte de las divisas turísticas del país.
Entre enero y julio llegaron 28.9 millones de turistas internacionales, 4.5% más que durante el mismo periodo del año anterior. Los ingresos totales de viajeros internacionales también alcanzaron un récord de 21 mil 742.9 millones de dólares.
Hasta ahí, la fotografía luce bien.
El problema aparece cuando abrimos los números.
Seis meses perdiendo turistas vía aérea
Entre enero y julio llegaron a México por avión 13.38 millones de turistas internacionales, 4.6% menos que un año antes. El gasto generado por este segmento también disminuyó 2.6%, hasta 17 mil 327.7 millones de dólares.
Y aquí está el dato que cambia la lectura:
los turistas que llegan por vía aérea generan 79.7% de las divisas turísticas que recibe México.
Por eso no estamos hablando de cualquier segmento.
Además, julio confirmó el sexto mes consecutivo de retrocesos interanuales en las llegadas aéreas. Ya no parece solamente el resultado aislado de un mal mes.
Hay otro foco que merece atención: Estados Unidos.
De acuerdo con las cifras citadas a partir de Inegi, las llegadas aéreas por país de residencia acumularon una disminución de 5.7%, mientras los viajeros procedentes de Estados Unidos —nuestro principal mercado emisor y alrededor de 65% de este segmento— registraron una caída de 10%.
Eso sí debería ocuparnos.

Josefina Rodríguez Zamora: hay récords, pero también una señal que atender
La secretaria de Turismo de México, Josefina Rodríguez Zamora, ha puesto solo el énfasis en los grandes indicadores.
No fue casualidad que el mismo día que salieron los datos del INEGI el lunes 14 de septiembre de 2026, la SECTUR Federal liberó un comunicado con las cifras globales de viajeros y turistas en general.
De igual forma las redes sociales de la dependencia y de la propia Rodríguez Zamora difundieron solo esas cifras dejando de lado las caídas.
Ahí se conocieron los datos de enero a julio que México superó los 59 millones de viajeros internacionales y que el país continúa creciendo por encima de la media mundial.
Los números generales respaldan esa lectura: llegaron 59.7 millones de viajeros internacionales, 6.9% más. Son eso viajeros, cualquiera que entra al país no necesesariamente por turismo, la cifra suena apantallante.
Sí, son buenas noticias y deben comunicarse. Pero son eso viajeros, la gran canasta, el todo del todo, de ahi hay que quitar turistas y luego sezgar turistas en avión que son los que dejan la verdadera derrama a México, y ahi la cosa cambia.
Yo creo que Sectur debería poner la misma atención en aquello que está cayendo que en aquello que está creciendo.
Porque buena parte del aumento total proviene de otros segmentos. Los turistas fronterizos, por ejemplo, crecieron 16.6% y alcanzaron 13.1 millones.
Todos los viajeros importan, pero no todos generan el mismo impacto económico.
Los turistas fronterizos aportaron 7.2% de las divisas totales, mientras que quienes llegaron por avión generaron 79.7%.
Ahí está el matiz que no debería perderse entre tantos récords.
No caer en la trampa de las cifras
México puede romper récords de viajeros internacionales y, al mismo tiempo, tener un problema con el turismo aéreo.
Las dos cosas pueden ser ciertas.
El peligro está en utilizar únicamente el gran total para interpretar la salud del turismo mexicano.
Incluso las divisas comienzan a mandar una señal.
Entre enero y julio alcanzaron un máximo histórico de 21 mil 742.9 millones de dólares, pero crecieron apenas 0.3%. Hasta junio avanzaban 0.5% y solamente durante julio los ingresos internacionales disminuyeron 1.3% frente al mismo mes del año anterior.
El Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC) de la Universidad Anáhuac Cancún también ha señalado que la variación negativa en las llegadas aéreas está teniendo consecuencias en el débil crecimiento de las divisas.
No significa que el turismo mexicano esté desplomándose.
Significa que la composición del crecimiento importa.
La pregunta para Sectur
Por eso considero que Josefina Rodríguez Zamora tiene frente a sí una pregunta más importante que discutir si México rompió otro récord:
¿por qué llevamos seis meses perdiendo turistas internacionales vía aérea y qué hará Sectur para revertirlo?
Yo esperaría un diagnóstico profundo.
¿Cuánto corresponde a conectividad y capacidad aérea? ¿Cuánto a precios? ¿Qué está ocurriendo con Estados Unidos? ¿Estamos perdiendo participación frente a otros destinos? ¿Qué destinos mexicanos están resintiendo más la caída? ¿Qué mercados podrían compensarla?
Y, sobre todo, ¿cuál será la estrategia para recuperar al turista aéreo?
No se trata de dejar de comunicar los buenos resultados ni de construir una narrativa de crisis donde todavía no necesariamente existe.
Se trata de mirar la fotografía completa.
Josefina Rodríguez Zamora puede comunicar los récords —y tiene elementos para hacerlo—, pero Sectur también debería colocar sobre la mesa las señales de alerta.
Entonces, ¿debemos preocuparnos?
Mi respuesta es sencilla:
todavía no para hablar de una crisis, pero sí para actuar.
Seis meses consecutivos de caídas ya justifican preguntarnos qué está pasando.
Sobre todo porque estamos hablando del segmento que genera prácticamente ocho de cada diez dólares de las divisas turísticas internacionales.
México sigue recibiendo más viajeros.
Eso es cierto.
Pero también está recibiendo menos turistas por avión.
Eso también es cierto.
No tenemos que escoger entre una cifra y la otra para contar la historia que más nos convenga. Tenemos que entender ambas para saber realmente hacia dónde va el turismo mexicano.
Y quizá ésa sea la verdadera señal detrás de los resultados:
el problema no es que México haya dejado de crecer; el problema sería no reaccionar a tiempo ante la caída del turista que más divisas aporta.

Periodista y columnista especializado en turismo y negocios. 18 años de experiencia reseñando industria turística y destinos. El algoritmo vende, yo explico.
Comparte esta nota


