La presentación ante asociados de CONEXSTUR puso el acento en la diversidad del estado y en las posibilidades de construir circuitos que combinen ciudad, playa, cultura, gastronomía y pueblos con identidad propia.
Hay destinos que se reconocen por una sola imagen. Jalisco, en cambio, obliga a cambiar de escenario varias veces.
De la energía urbana de Guadalajara al Pacífico de Puerto Vallarta; de la gastronomía y el tequila a las artesanías, la cultura y los Pueblos Mágicos. Esa diversidad fue precisamente uno de los ejes de la presentación que Jalisco realizó ante asociados del Consejo Nacional de Exportadores de Servicios Turísticos (CONEXSTUR), en Ciudad de México.
Más que mostrar un catálogo de atractivos, el encuentro permitió hablar de las posibilidades de conectar diferentes productos turísticos dentro de un mismo viaje.
La lógica tiene sentido para los operadores receptivos: que el visitante no tenga que elegir entre una ciudad, una playa o un pueblo con historia, sino que pueda encontrar en Jalisco distintas experiencias que se complementen entre sí.
Durante la jornada participaron representantes de Guadalajara y Puerto Vallarta, quienes compartieron con los profesionales del turismo las características y posibilidades de comercialización de ambos destinos. La presentación también puso sobre la mesa la riqueza de los Pueblos Mágicos del estado como parte de una oferta que puede ampliar los recorridos y diversificar la experiencia del viajero.
Guadalajara: una ciudad que se extiende más allá de su Centro Histórico
Guadalajara apareció en esta conversación como un punto de entrada para descubrir una región mucho más amplia.
La capital jalisciense reúne arquitectura, museos, gastronomía, vida nocturna, tradición y una creciente oferta para distintos perfiles de viajero. A ello se suman lugares como Tlaquepaque, Tonalá y Zapopan, que permiten incorporar artesanía, diseño, cultura y gastronomía a los recorridos.
De acuerdo con la información compartida durante la presentación, Guadalajara cuenta con alrededor de 28,500 habitaciones y más de 350 hoteles, una infraestructura que acompaña su papel como destino turístico y de negocios.
Pero quizá uno de los elementos más interesantes para el operador está fuera de la ciudad: la posibilidad de utilizar Guadalajara como punto de partida para construir rutas hacia otros productos de Jalisco.
Puerto Vallarta: el Pacífico como punto de encuentro
Puerto Vallarta, por su parte, mostró una oferta que va mucho más allá de la tradicional postal de sol y playa.
El destino cuenta con diferentes zonas, actividades, gastronomía y experiencias vinculadas con naturaleza, cultura y entretenimiento. Durante la presentación se habló de más de 50 actividades y alrededor de 30 eventos anuales, además de una oferta gastronómica cercana a los 2,000 restaurantes y alrededor de 30 tipos de cocina.
Entre los atractivos mencionados estuvieron Playa Colomitos, el Jardín Botánico y la zona de Costa Careyes y Costa Alegre, que amplían el abanico de posibilidades para quienes buscan combinar descanso, naturaleza y experiencias de mayor especialización.
Así, Puerto Vallarta puede funcionar no solamente como destino final, sino también como una pieza dentro de recorridos más amplios por Jalisco.
La magia está en conectar los puntos
Y ahí es donde los Pueblos Mágicos cobran especial relevancia.
Jalisco cuenta con 12 localidades con esta denominación, cada una con características propias, capaces de aportar historia, gastronomía, artesanía, arquitectura y tradiciones a una ruta turística. Su incorporación permite pensar en viajes menos lineales y con mayor variedad de experiencias.
La estrategia de fortalecer estos circuitos ya ha sido planteada por actores turísticos del estado como una vía para complementar destinos como Puerto Vallarta y Guadalajara, prolongar las estancias y distribuir los beneficios de la actividad turística hacia otras comunidades.
El valor de encontrarse con quienes venden México
El encuentro con CONEXSTUR tuvo además un componente de relacionamiento. Antes de la presentación de destinos se generaron encuentros entre hoteleros y operadores receptivos, abriendo un espacio para conocer productos, intercambiar información y detectar oportunidades de colaboración.
CONEXSTUR, asociación que reúne a empresas mexicanas especializadas en la operación receptiva, trabaja precisamente en la promoción de México hacia diferentes mercados, por lo que este tipo de acercamientos permite que la oferta de un destino llegue a quienes pueden convertirla en experiencias y recorridos para el viajero.
Y quizá ahí está la parte más interesante de esta presentación: Jalisco no se planteó solamente como un lugar al que llegar, sino como un territorio que puede recorrerse, combinarse y descubrirse de distintas maneras.
Porque entre Guadalajara y Puerto Vallarta hay mucho más que una carretera: hay gastronomía, pueblos, tradiciones, naturaleza, cultura y experiencias que pueden convertirse en el hilo conductor de un viaje por uno de los estados con mayor diversidad turística de México.
Por: Claudia Vázquez
Información de utilidad para profesionales y empresas de Turismo.
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